Kiko

A Kiko lo encontraron muy enfermo, delgado, y con una terrible herida en su cola, el veterinario tuvo que amputarla, y lo cuidamos hasta que se recuperó del todo. Ahora es un precioso gato, con unos inmensos ojos azules, muy cariñoso, que pide mimos, acostumbrado a que lo cojamos en brazos y le dediquemos cuidados, no le asustan los perros, ha estado rodeado de ellos. Es un gatito muy especial.




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